Hay momentos donde las palabras sobran y solo queda el asombro ante la misericordia divina. "Amado Dios" es una de esas piezas que nos sumerge en un diálogo íntimo y sincero con el Creador.
Interpretada por Lucio Cruz y compuesta por el reconocido productor Jonatan Narváez, esta canción se presenta como una oración hecha música, ideal para tiempos de reflexión, sanación y entrega.
Un amor que no sabe de medidas
La letra es un reconocimiento humilde de nuestra fragilidad frente a la magnitud del perdón de Dios: "Amado Dios, mi corazón explota al ver que estás ahí, tomándome a tu lado a pesar de mis pecados".
Es un canto que abraza al que se siente caído. Nos recuerda que, sin importar cuántas veces nos hayamos equivocado o si buscamos el mal de manera consciente, en el Padre siempre encontraremos un refugio de amor puro que no se basa en merecimientos, sino en Su entrega total. El estribillo es una declaración de fe absoluta: "Y es que tu amor no tiene medida, diste a tu Hijo que entregó su vida".
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Te invitamos a que esta canción sea el puente para tu encuentro con el Señor en este día:
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