Hay declaraciones que nacen de lo más profundo del espíritu y se convierten en un pacto eterno de fidelidad. "Tuyo Soy" es una de ellas. En esta colaboración, Marco López y Bel Araux nos entregan una alabanza que es, ante todo, un acto de rendición absoluta.
Un corazón que pertenece al Maestro
La canción es un eco del sacrificio de Cristo en la Cruz: "Con tan puro amor, con gran pasión diste todo por mí. Mi ser ya no es mi ser, pagaste tú". Es el reconocimiento de que somos propiedad de Dios, no por imposición, sino por un amor que nos rescató del pecado.
El estribillo es una invitación a soltar el control de nuestra vida: "Toma el timón, ten mi corona, haz lo que quieras de mí, te pertenezco". Es la oración de quien ha descubierto que el lugar más seguro para el corazón es estar en las manos del Creador. Marco y Bel nos guían por un camino de entrega donde la propia voluntad se disuelve en la voluntad del Padre, hallando allí la verdadera razón de existir.
Participá en Canticus
Te invitamos a hacer de esta canción tu propia profesión de fe en este día:
💬 Comentá: ¿Cuál es esa "corona" (ese orgullo o control) que hoy sentís que necesitas entregarle a Jesús para que Él tome el timón de tu vida?
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