¿Dónde estaba Dios? Esa es la pregunta que todos nos hicimos después del devastador terremoto en Venezuela. Cuando la tierra tembló y el sufrimiento nos alcanzó, parecía que el silencio lo inundaba todo. Pero la respuesta no tardó en llegar... Dios no se había ido. Dios se quedó con nosotros. Se manifestó en cada hermano solidario, en cada mano amiga, en cada donación y en el esfuerzo sobrehumano de cada persona que recogía escombros para levantar a otros. En medio de la tragedia, el amor de Dios reconstruyó nuestro país a través del prójimo. 

"¿Dónde estaba Dios?" Es una oración hecha canción para recordar que nuestro Dios es un Dios con nosotros, que jamás nos abandona en la prueba.