Esta es una canción que el Señor inspiró viendo tanto dolor, tanta angustia y tantas pérdidas en Venezuela, Colombia y el mundo.
Es un desahogo del corazón y una petición a Dios desde el alma.
Nos aferramos en estos tiempos de tribulación a las promesas de Dios en su palabra:
Isaías 41, 10 "No temas, porque yo estoy contigo,
no te inquietes, porque yo soy tu Dios;
yo te fortalezco y te ayudo,
yo te sostengo con mi mano victoriosa".
Al día de hoy aun hay personas buscando a sus familiares bajo los escombros, personas que lo perdieron todo, personas que están buscando la manera de seguir adelante, por eso, esta canción no es solo para orar por nuestros países y por nuestras situaciones personales, sino que es una canción que tiene como finalidad, motivar al mundo a seguir donando especialmente a través de Caritas Venezuela y Colombia, porque la tendencia pasó, pero la emergencia sigue vigente.